Gaza se está reconstruyendo con ladrillos parecidos a Lego hechos con escombros


Dentro de un improvisado taller en Gaza, reconstruido tras ser dañado por los ataques aéreos israelíes, Suleimán Abu Hassanin se encuentra entre montones de hormigón roto, intentando darles una nueva forma. Su voz por teléfono suena cansada, cargando el peso de lo que está intentando hacer: reconstruirlo en un lugar donde los materiales de construcción ya no están disponibles.

La crisis de la construcción de Gaza no empezó con la última guerra. Durante años, el bloqueo israelí restringió la entrada de cemento, acero y otros materiales de construcción, ralentizando los esfuerzos de reconstrucción en todo el enclave. Pero después de casi dos años de intenso bombardeo, la escala de la destrucción ha empujado el sistema mucho más allá del colapso.

Según las estimaciones de la ONU, Gaza contiene ahora más de 60 millones de toneladas de escombros, mientras que cientos de miles de personas desplazadas siguen viviendo en tiendas con poca protección contra el calor o el frío invernal y sin claras perspectivas de reconstrucción.

En este entorno, los escombros ya no son sólo desechos. Se está convirtiendo en uno de los únicos recursos de construcción que quedan.

Una respuesta local es Green Rock, un proyecto liderado por Abu Hassanin que pretende reciclar los restos de edificios destruidos en ladrillos utilizables similares a Lego. En otros lugares se han utilizado sistemas de ladrillos de enclave similares, incluso en partes de Europa y en entornos posteriores al conflicto como Sudán e Irak. Pero en Gaza, el proyecto surge en condiciones muy distintas: no como un experimento arquitectónico, sino como una respuesta a la casi desaparición de los materiales de reconstrucción convencionales.

Abu Hassanin dice que la idea nació de la necesidad más que de la innovación. "Estábamos frente a una ecuación sencilla: destrucción sin soluciones", dice. "Así que intentamos convertirlo en un recurso".

El proceso consiste en triturar y clasificar los escombros, después mezclarlos con tierra local y materiales de encuadernación alternativos desarrollados en Gaza antes de comprimirlos en bloques con una máquina construida a mano. Los ladrillos entrelazados resultantes pueden montarse sin mortero tradicional, reduciendo la dependencia del cemento, que sigue siendo escaso.

Ladrillos entrelazados parecidos a Lego hechos con escombros reciclados dentro del taller de Green Rock en Gaza.

Fotografía: Hassan Herzallah

En condiciones normales, este tipo de ladrillo requeriría algo de cemento, alrededor del 7 al 12 por ciento. Pero como el acceso a éste sigue siendo muy restringido, el equipo dice que desarrolló una versión utilizando materiales de sustitución disponibles localmente. El ingeniero Wajdi Jouda ayudó a definir el tamaño y la estructura del ladrillo para cumplir con los estándares de ingeniería y conectó al equipo con experiencia técnica de fuera de Gaza.

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