A mediados de abril, astronomía los aficionados podrán gozar de uno de los clásicos espectáculos celestes. La lluvia de meteoros conocida como las Líridos iluminará el cielo, especialmente en el hemisferio norte, y cualquiera podrá verlo a simple vista, si el tiempo lo permite, si sabe dónde mirar.
Las Líridos empezaron a aparecer el 14 de abril, pero su actividad alcanza el máximo entre la noche del 21 de abril y la madrugada del 22 de abril, según la NASA. Durante estas horas, la lluvia mostrará entre 15 y 20 meteoros por hora bajo cielo oscuro.
La lluvia recibe su nombre porque los meteoros parecen surgir de la constelación de Lyra. Localizar el radiante es sencillo si utiliza una aplicación de mapas astronómicos: basta con encontrar Vega, la quinta estrella más brillante del cielo, sólo superada por Sirius, Canopus, Alpha Centauri A y Arcturus. Una vez que lo hayas localizado, mira a su alrededor; las trazas luminosas de las Líridos parecerán proyectadas desde ese punto por efecto de perspectiva. Tenga en cuenta que el ojo humano tarda de 20 a 30 minutos en adaptarse a la oscuridad.
La luna estará en fase creciente temprana durante el pico, por lo que su luz interferirá muy poco. Con un cielo oscuro, los meteoros deberían destacarse fácilmente. La lluvia suele ser visible desde las 22:00 hasta la madrugada, aunque la madrugada ofrece las mejores condiciones. Lo mejor es mantenerse alejado de la contaminación lumínica y, si cabe, observar desde terreno alto. Una salida a la montaña funciona bien.
Cada lluvia de meteoros tiene un origen distinto. En abril, la Tierra atraviesa la nube de fragmentos dejada por el cometa C/1861 G1 (Thatcher) en su órbita alrededor del sol. Este cometa, descubierto en 1861, tarda unos 415 años en completar su viaje. Los granos de hielo y roca que liberó siglos atrás entran en la atmósfera a gran velocidad y producen los flashes que conocemos como las Líridos.
Tras las Líridos, el calendario todavía ofrece varios espectáculos para quienes siguen el cielo nocturno. Los Eta Acuáridos llegarán en mayo con restos del cometa Halley. Las Perseidas aparecerán en agosto, las Orónidas volverán en octubre y el año se cerrará con las Leónidas en noviembre y las Gemínidas en diciembre. Ésta última se considera la lluvia más intensa y fiable del calendario.
Esta historia apareció originalmente en WIRED en Español y se ha traducido del español.

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